Este tipo de dolor puede aparecer por el tumor o por los tratamientos oncológicos y afecta de forma relevante a la calidad de vida y al estado de ánimo. En febrero, Grünenthal impulsa una campaña para mejorar su visibilidad, diagnóstico y abordaje.
Hasta un 39% de los pacientes con cáncer padece dolor neuropático oncológico, un problema que puede aparecer como consecuencia del tumor o de los tratamientos oncológicos y que repercute en la calidad de vida y en el estado de ánimo de las personas afectadas.
Qué es el dolor neuropático oncológico y cómo se manifiesta
El dolor neuropático oncológico puede presentarse con síntomas característicos como:
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Hiperalgesia: aumento anormal de la sensibilidad al dolor.
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Alodinia: dolor ante estímulos que normalmente no lo provocan (por ejemplo, el roce de la ropa, una brisa o cambios suaves de temperatura).
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Disestesia: sensaciones como ardor, pinchazos, picazón o “dolor eléctrico” ante estímulos táctiles habituales.
Además del impacto físico, este tipo de dolor puede tener un efecto significativo en el bienestar psicológico y en la vida cotidiana de los pacientes.
Factores asociados: por qué puede cronificarse
Entre los factores comúnmente asociados a la aparición de dolor neuropático crónico se incluyen: ser mujer, ser joven, presentar un índice de masa corporal elevado, tener el cáncer en estadio avanzado, recibir quimioterapia o radiación, la exposición previa a eventos traumáticos o alteraciones en la modulación/inhibición del dolor en el sistema nervioso central, entre otros.
La importancia del diagnóstico y abordaje precoz
El diagnóstico y tratamiento temprano es clave porque, cuando se detecta y trata de forma tardía, puede observarse:
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Peor respuesta al tratamiento analgésico convencional.
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Mayor necesidad de fármacos adyuvantes específicos (asociados o no a analgésicos).
Asimismo, el texto de la campaña recoge que el dolor se ha descrito como un indicador independiente de supervivencia y que su control adecuado se asocia a una mayor supervivencia frente a quienes no lo tienen controlado.
“Nombrarlo es el primer paso para escucharlo”
Con motivo del lanzamiento de la campaña, Ana Esquivias, directora de Medical Affairs de Grünenthal, señala:
“A menudo, este dolor no se verbaliza. Hay pacientes que lo asumen como parte del proceso o que no saben cómo explicarlo, y ese silencio acaba pesando tanto como el propio síntoma y supone un gran desgaste emocional. Por eso es necesario conocerlo y abordarlo de manera individualizada”.
Por su parte, Begoña Barragán, presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), afirma:
“El dolor neuropático oncológico es una realidad muy presente y, sin embargo, poco reconocida. (…) Nombrarlo y reconocerlo es el primer paso para que pueda ser escuchado y abordado de forma adecuada”.
La campaña: ‘No me llames Dolores, llámame Dolor Neuropático Oncológico’
En el marco del Mes de la Lucha contra el Cáncer (febrero), Grünenthal lanza la campaña ‘No me llames Dolores, llámame Dolor Neuropático Oncológico’, con el lema ‘Nombrarlo es el primer paso para escucharlo’, con el objetivo de concienciar a pacientes y profesionales sanitarios y contribuir a un diagnóstico precoz y un mejor abordaje.
Según el texto facilitado, la campaña tendrá presencia en marquesinas de autobuses en Madrid, Barcelona, Alicante, Gijón, Valencia, Sevilla, Valladolid, Pamplona, Málaga, Bilbao y Vigo, además de difusión en redes sociales, y cuenta con una página web de información para pacientes (Dolor.com).
La iniciativa dispone del aval de: Consejo General de Enfermería (CGE), GEPAC, Aseedar-td, MIVI, SEMDOR, SED, SEOR, AECPAL y FAECAP.
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Este contenido se basa en información facilitada por la organización impulsora de la campaña y entidades participantes. No sustituye el consejo clínico individual. Ante dolor no controlado u otros síntomas, consulta con tu equipo sanitario.





