El Consejo General de Colegios de Dentistas de España ha avisado de que el uso de ejercitadores de mandíbula, que consiste en introducir en la boca un pequeño aparato para morderlo y conseguir una mandíbula más ancha, puede poner en peligro la articulación temporomandibular.

La mandíbula se ejercita de manera natural a lo largo del día cada vez que se mastica, por lo que sobreexponerla a un esfuerzo añadido, «totalmente artificial» y como se ha puesto de moda en las redes sociales con el único propósito de modificar su aspecto, puede producir graves problemas en la salud.

En concreto, la resistencia que se ejerce en los músculos masticatorios al morder estos dispositivos provoca la hipertrofia del músculo masetero, responsable de la masticación, y pone en serio peligro la articulación temporomandibular.

Los únicos ejercicios que requiere la mandíbula son los prescritos por un dentista y en casos muy concretos de patología de la articulación temporomandibular

«El hecho de forzar la masticación hace que esta articulación también se vea sometida a un sobreesfuerzo, dando lugar a dolor en el cuello o en la propia articulación, chasquidos articulares, contracturas en los músculos masticatorios, así como posibles problemas dentarios», ha avisado el presidente del Consejo General de Dentistas, Óscar Castro Reino.

Por tanto, prosigue, los únicos ejercicios que requiere la mandíbula son los prescritos por un dentista y en casos muy concretos de patología de la articulación temporomandibular, por ejemplo, de fisioterapia, que serán realizados y supervisados por un profesional.