Se calcula que 1 de cada 8 mujeres españolas tendrá un cáncer de mama en algún momento de su vida. Hablamos con el Dr. Juan Luis Quirós especialista en Radiodiagnóstico y Experto en patología de la mama del Complejo Hospitalario de Cáceres. Quirós lleva dedicado de forma exclusiva a la patología mamaria desde el año 2000. 

Las cifras del Cáncer de Mama en España

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) el cáncer de mama es el cáncer más frecuente en la mujer española, representando el 29% de todos los cánceres. En España en 2015 se diagnosticaron 27.747 cánceres de mama. 

cáncer de mama diagnosticado en España en 2015

%

de los cánceres diagnosticados son de mama

-¿Cuál es el protocolo actual que se sigue en Extremadura para el cribado de cáncer de mama?

-El cribado poblacional que hacemos en Extremadura es como el de muchas otras comunidades autónomas. Se realiza entre los 50 y los 69 años. Se hacen mamografías cada dos años a estas mujeres. Si hay antecedentes  familiares en familiares de primer grado, el médico de primaria las puede incluir en el cribado a partir de los 40 años. A partir de los 50 la Junta llama a las mujeres en función del censo y se realiza una mamografía bilateral en dos posiciones cada mama y a partir de ahí si hay que hacer algo más, se hace. Los radiólogos interpretamos esa radiografía mediante el método de doble lectura con consenso, es decir la ve un radiólogo y después la ve otro radiólogo y si no coincidimos en el resultado de la lectura nos reunimos para intercambiar opiniones y tratar de llegar a un acuerdo. Después de eso en el caso de tener que hacer algo, se llama a la paciente a consulta y si es necesario se continúan haciendo pruebas.

-Llevas 20 años dedicado en exclusiva a la patología mamaria, en un equipo muy especializado. La mama es realmente importante.

-La mama es muy importante y nosotros nos enfocamos a una enfermedad en concreto que es el cáncer de mama. El resto de patologías de la mama, no mata a nadie, pero el cáncer sí y por eso las personas que se dedican a la mama deben estar altamente especializadas porque necesitamos detectar el cáncer lo más precozmente posible. Se nos pide que detectemos lesiones muy pequeñas de 3-4 mm y eso no es fácil. Es necesario estar muy acostumbrado a hacer y leer ecografías, mamografías, es la única manera de realmente detectar esas lesiones tan pequeñas. En los últimos 10 años, los datos de nuestro hospital han registrado más de 1.300 casos de cáncer de mama, cuanto antes se diagnostiquen y antes comience el tratamiento, mucho mejor.

«Es importante que el profesional que se dedique a la mama lo haga en exclusiva. Se nos pide detectar lesiones muy pequeñas y solo un alto grado de especialización puede ayudarnos a lograrlo». 

«En nuestro centro tenemos datos de 1.300 casos de cáncer de mama en 10 años». 

-Tan importante es esa especialización por parte del profesional, como que los programas de cribado que lo que buscan es esa detección precoz, funcionen. ¿Responden bien las mujeres extremeñas?

-Para que un programa de cribado se considere que tiene una buena tasa de llamada, ésta debe estar por encima del 70%. Si es por debajo el programa de cribado no es útil, por encima empieza a serlo. En el área de Cáceres es superior al 70% y en general en Extremadura también. Es un programa que funciona muy bien.

-Hay otras especialidades que sin embargo no alcanzan estas tasas, ¿crees que puede deberse a las grandes campañas de concienciación que se realizan desde las asociaciones de pacientes, medios, etc?

-Esas campañas son fundamentales. La población está muy concienciada con el cáncer de mama y las mujeres responden cuando les llega esa carta de la Junta de Extremadura. En las localidades en las que no hay hospital funcionan los «mamobús» y tienen también una excelente respuesta. En caso de las personas que tienen antecedentes familiares, es muy importante comunicarlo al médico de primaria que será el que incluya a la mujer en el protocolo de cribado, normalmente a partir de los 40 años. 

Existe el cáncer antes de la edad del cribado y para detectarlo es fundamental que la mujer se haga autoexploraciones mamarias, se recomienda hacerlas después del periodo

Juan Luis Quirós

Cómo hacer una autoexploración mamaria

La autoexploración mamaria es básica para la prevención de un posible cáncer de mama

-Y el programa funciona, se está detectando antes el cáncer de mama…

-Sin lugar a dudas, con esto se consigue el objetivo que persigue el cribado que es disminuir la mortalidad por cáncer de mama en la población femenina y lo primero que hay que hacer es una detección precoz. Cuánto antes detectemos el cáncer, antes lo vamos a tratar y en cuanto a tratamientos ha habido un enorme avance en los últimos años. No tienen nada que ver los tratamientos que existían en el año 2000 a lo que tenemos hoy en día. La tasa de mortalidad desciende por ambos factores: se detecta antes y se trata mejor. 

-¿Ha cambiado el cáncer de mama? ¿Encontráis cáncer en edades más temprandas? 

-Los datos que tenemos nosotros no muestran grandes cambios. Se ven casos puntuales antes de los 40, pero el gran pico es a finales de esa década y así se mantiene en los últimos años. 

-¿Estamos más cerca de cronificar este tipo de cáncer? 

-Sí, por supuesto. Es el objetivo de los oncólogos y en algunos casos ya se ha logrado. Todas las mañanas en mi consulta tengo pacientes que tienen cáncer de mama y vienen a un cribado especial de control que les hacemos y llevan viniendo 5, 6 o 10 años. Esas mujeres no tienen tratamiento pero siguen viniendo a sus revisiones, que son especiales. Pero no debemos olvidar que sigue habiendo mujeres que se mueren de cáncer de mama, eso está claro, pero son muchas menos que eran hace 20 años. 

«Estamos en el buen camino para cronificar el cáncer de mama, pero no debemos olvidar que hay mujeres que siguen muriendo por esta enfermedad»

«La tasa de mortalidad se ha reducido mucho en los últimos años»

-El cribado es a partir de los 50 años, en caso de antecedentes, a partir de los 40 años, por debajo de esa edad existe también el cáncer. ¿Cómo lo detectamos? 

-En estos casos la clave es el bulto, la autoexploración mamaria. Siempre que encontremos un bulto hay que tomárselo en serio y acudir al médico. La inmensa mayoría de los bultos de la mama no son nada, o son lesiones benignas, pero los cánceres de mama pueden ser bultos, así que hay que ir al médico de familia, y éste profesional también se lo debe de tomar en serio y derivarlo bien sea al radiólogo, al ginecólogo… Casos así hay en consulta a diario. Por debajo del cribado, la recomendación es la autoexploración. Normalmente mejor después de tener el periodo y cualquier cosa que no sea normal, al médico. 

La inmensa mayoría de los bultos en una mama son benignos, pero el cáncer también puede ser un bulto así que hay que consultarlo siempre con el médico, siempre. 

-Otros signos de alerta… 

-Hay más signos que deben consultarse con el médico, por ejemplo si sale líquido de los pezones. Hay que estar atentas porque obviamente no es una gran cantidad, pero pueden verse manchas de líquido en el sujetador en el pijama y en ese caso habría que acudir al médico. En cuanto al dolor, cuando es un dolor difuso, relacionado con el ciclo no hay que darle la más mínima importancia. Otros signos ya están más relacionados con lesiones que llevan más tiempo, la famosa retracción del pezón, la deformidad de la mama, en esos hablamos de signos tardíos de cáncer de mama aunque hay otros motivos por los que se retrae el pezón, pero el cáncer de mama es uno de ellos y si esa es la causa, en una exploración se nota el bulto. Y todas estas cosas que no son normales, hay que verlas siempre en el médico, siempre.

-Una enfermedad en la que se investiga tanto y tiene tanto peso, también os exige a los profesionales estar constantemente reciclándoos…

-Sí, pero como en todo en medicina. El gran cambio en cáncer de mama ha sido en cuanto a tratamiento. En diagnóstico sí ha habido cambios, pero no tan grandes. Ahora hacemos más resonancias, hace 20 años era algo novedoso, pero hoy se usa a diario y sí usamos técnicas nuevas como la tomosíntesis, una mamografía especial que nos permite ver la mama con cortes similares como en el TAC, usamos también más las mamografías de contraste que nos permite diagnosticar mejor. Pero el gran cambio ha sido en los tratamientos sistémicos. Se han introducido fármacos nuevos, con mecanismos de actuación diferentes los de los fármacos tradicionales, que son muy efectivos y útiles en tipos de tumores cuya respuesta a tratamientos con los fármacos tradicionales era mala. En cirugía también ha habido cambios importantes, hace décadas tras una cirugía las mamas quedaban mucho peor que ahora, en la actualidad el cirujano se preocupa también de dejar mejor la mama, algo que también es muy positivo desde el punto de vista psicológico para la paciente.

-La detección ha mejorado y es más temprano, el tratamiento es mejor, el pronóstico también y la tasa de mortalidad ha descendido. Pero aún así sigue habiendo mucho miedo en consulta…

-Sí, hay mucho miedo, mucho mucho miedo. Yo no me encargo de dar el diagnóstico, pero simplemente cuando les decimos que hay que hacer una biopsia, el susto es grande, hay mucho miedo al cáncer de mama. Cuando detectamos algo que hay que analizar procuramos llamar de un día para otro para reducir al máximo la angustia que sienten al recibir una cita por teléfono relacionada con una prueba que se han hecho, aunque luego el resultado se quede en nada.