Cada vez más personas optan por hacer ejercicio a primera hora del día. Sólo hay que madrugar un poquito más y tener claro que desayunar antes de hacer ejercicio. Un uben desayuno nos evitará sorpresas desagradables así como a tener un rendimiento deportivo óptimo. 

Entrenar por la mañana nada más levantarse: acelera la eliminación de líquidos, controla la frecuencia cardíaca y encima nos pone de mejor humor para enfrentarnos a todo lo que nos depare el día.

 

El sol aún no calienta, y esa temperatura suave o fresca, nos anima a correr, pero antes, hay que alimentarse. Correr con el estómago vacío no tiene ningún sentido a no ser que busquemos objetivos muy específicos y puede ser hasta peligroso. Necesitamos tener energía para poder rendir, por eso un buen desayuno y ejercicio es un binomio prácticamente inseparable si pretendemos entrenar por la mañana.

En función de la distancia y de la intensidad del entrenamiento tendremos que variar nuestra ingesta calórica. Si se trata de una actividad ligera servirá un pequeño tentempié que nos asegurará los niveles mínimos de glucosa en sangre. Pero si nos vamos a pegar un buen entrenamiento habrá que hacer un desayuno más consistente para no quedarnos sin energías a media carrera. Y siempre, siempre, «redesayunar» después del entrenamiento.

Básico es empezar el día tomando algún líquido, ya sea agua, o mejor zumo de frutas (un zumo fresco de naranja es una excelente idea). Vamos a tomar siempre alimentos ligeros, porque necesitamos cargar pilas pero no realizar digestiones pesadas. Si nos pasamos desayunando acabaremos sintiendo dolores en la carrera y no alcanzaremos nuestro objetivo. Y también es importante destacar que el desayuno debemos hacerlo como mínimo una hora antes de salir, aunque lo más recomendable es hacerlo con dos horas de antelación, pero a veces no es posible.

Algunos alimentos muy recomendables para desayunar antes de hacer ejercicio:

  • Fruta fresca: sobre todo piña, naranja, manzana y pera.
  • Pan tostado: podemos añadirle mantequilla o una crema de cacahuete y también un crema de queso baja en calorías. También podemos tomarnos un sandwich ligero con pavo, por ejemplo.
  • Bollos de salvado rellenos de mermelada. Para los golosos, y siempre y cuando el ejercicio que vayamos a hacer sea intenso. Nos aporta mucha energía pero también calorías.
  • Yogur: ligero y sabroso, podemos añadirle una cucharadita de germen de trigo y ¡a volar! También van perfectos los frutos secos y las pasas, en medio del yogur, que tendrá que ser desnatado.
  • Batidos: Coge la licuadora y prepárate un buen batido a base de banana, yogures, germen de trigo, uvas y miel (la miel sustituye al azúcar, aporta más energia y más nutrientes).
  • Cereales: Por ejemplo acompañados de un té verde son una combinación excelente. El té te dará energía y además te ayudará a eliminar las toxinas creadas durante la noche.