Las familias piden visibilidad, reconocimiento y más recursos

Mujer de alrededor de 50 años e hija del paciente dependiente. Este es el perfil de la persona cuidadora en España según un estudio realizado por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) en 2016. El 88,5% de las personas que realizan estos cuidados son mujeres, frente a un 11,5 de hombres, una labor que se desarrolla una media de seis años.

Una función prácticamente invisible a ojos de la sociedad, pero que desarrollan más de dos millones de personas en España y que se quiere poner en valor en el Día internacional de las personas cuidadoras, que se conmemora este 5 de noviembre.

“La principal necesidad es la visibilidad y que se reconozca el trabajo de las personas cuidadoras familiares, que están renunciando a sus expectativas de vida”, asegura Cheles Cantabrana, presidenta de la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA) y miembro del Steering Committee del Instituto ProPatiens (si quieres conocer el Steering Committee completo, pincha aquí). Y es que estas personas están renunciando a sus expectativas de vida y supone, además, un desgaste físico, emocional y económico para las familias.

El apoyo de las instituciones es todavía insuficiente y, aunque los cuidadores profesionales son una ayuda fundamental, faltan recursos que faciliten la situación de estas familias porque, actualmente, no hay nadie que cuide suficientemente al cuidador.

También la marca LINDOR, que pertenece al Grupo Hartmann, pone en marcha, en el marco de la campaña “El día a día del cuidador” la plataforma El Rincón del Cuidador (pincha aquí para acceder), que proporciona a los cuidadores soporte emocional, consejos y protocolos para atender al familiar dependiente.